Las mafias que trafican con seres humanos siguen sembrando de muertos nuestros mares. En el Estrecho de Gibraltar ya estamos acostumbrados desgraciadamente a esta tragedia que se repite de manera incesante en las costas andaluzas. La última noticia tiene que ver con la investigación abierta para esclarecer el fallecimiento de un inmigrante marroquí en Punta Redondo, en Algeciras, después de que presuntamente fuera arrojado desde una moto de agua junto con otro compañero. La destreza y sangre fría de un agente de la Benemérita que se lanzó al agua para su rescate, ha sido determinante para que éste último pudiera salvar su vida.
Sin embargo, las mafias que se lucran con la desgracia de estas personas que esperan encontrar una vida mejor al otro lado del Estrecho, es una lacra de la que parece imposible poner freno. Desde este grupo editorial volvemos a lanzar un SOS a las autoridades españolas y marroquíes para que destinen los medios suficientes que consigan erradicar este tráfico de personas a la desesperada que sigue campando a sus anchas y que el Estrecho no siga siendo un cementerio.




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